Pieza 01 · Metodología propia NNOP
Marco de hipótesis
cómo se prueba una explicación

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Combinamos análisis estructurado, pensamiento sistémico y miradas de distintas disciplinas, con un método propio de contraste de hipótesis.
Antes de decidir qué hacer, gastar recursos innecesariamente o invertir energía sin retorno, determinamos qué está ocurriendo realmente, dónde merece la pena actuar y en qué orden. → Diagnóstico
No es necesario saber de antemano si se está ante un problema complejo. Hay señales más útiles: un problema que persiste, explicaciones que compiten o una decisión cuyo coste de error es elevado.
Se han aplicado una o varias soluciones razonables, pero el problema reaparece o cambia de forma.
Personas, negocio, operaciones o tecnología señalan causas diferentes y ninguna explicación ordena el conjunto.
Hay una inversión, transformación o decisión crítica en juego y el coste de diagnosticar mal es alto.
Los KPIs pueden estar en verde y, aun así, el sistema perder coherencia, capacidad de ejecución o control.
Se contrasta lo que la organización ve, lo que puede decir y sobre qué puede actuar. Se construyen explicaciones alternativas, se buscan contradicciones y se intenta falsarlas antes de decidir dónde conviene intervenir.
Pieza 01 · Metodología propia NNOP
cómo se prueba una explicación
Pieza 02 · Metodología propia NNOP
qué preguntas abren lo que no se ve
Pieza 03 · Metodología propia NNOP
el método con el que trabajamos cada encargo
Formato completo
Diagnóstico contrastado.
Orienta dónde actuar
y en qué orden.
Formato de entrada
encuadre inicial acotado
El resultado
Qué está ocurriendo realmente
qué lo produce y lo mantiene
cuánto se sabe y qué la debilitaría
Antes de decidir qué hacer,
saber sobre qué actuar.
El diagnóstico es nuestro núcleo. Cuando lo justifica, acompañamos el diseño de futuros y la ejecución.
PreDx es nuestro método para construir un diagnóstico contrastado. Integra preguntas, evidencia y perspectivas de diferentes disciplinas para estudiar el problema dentro del sistema y fundamentar la siguiente decisión.
Qué sostiene la evidencia y qué debe revisarse del encargo inicial.
Relaciones, dependencias, restricciones y riesgos que condicionan lo que ocurre.
Dónde merece la pena actuar, qué conviene comprobar primero y en qué orden avanzar.
Qué sabemos, qué sigue siendo hipótesis y qué nos haría cambiar de interpretación.
Una base contrastada para decidir, sin ocultar lo que todavía no se sabe.
En cada caso, el encargo inicial cambió al contrastarlo.
Construir un termómetro anonimizado capaz de anticipar la fuga de talento en el área de Innovación.
La rotación en Innovación era 1,8 veces la de Banca Tradicional y el problema estaba en la frontera entre ambas áreas. Se mantuvo el termómetro, acompañado de una intervención organizativa acotada en esa frontera.
Impulsar el uso de IA, ordenar la información y definir una arquitectura tecnológica común.
El cuello de botella estaba en la forma de operar. Se recomendó una metodología común de procesos, implantada por oleadas y corregida en cada una. La tecnología y la IA entrarían después, solo sobre lo que hubiera demostrado ser estable y repetible.
Acompañar la entrada de un producto de hidrógeno verde en el mercado británico.
La tecnología no era el cuello de botella. De nueve riesgos materiales, seis eran internos y no técnicos. El escenario recomendado cubría ocho de ellos.
La diversidad disciplinar no se utiliza para repartir el problema por partes. Sirve para someter una misma hipótesis a lecturas distintas y, a veces, incompatibles. Esa fricción es útil: obliga a identificar qué evidencia permitiría discriminar entre explicaciones.
Diez perfiles senior con trayectorias que normalmente no coinciden en una misma mesa: estrategia, operaciones, tecnología, datos, comportamiento, cultura, sistemas y emprendimiento. Cuando el problema lo exige, se trabaja sobre el mismo material para identificar qué está viendo cada perspectiva, qué está omitiendo y qué evidencia permitiría discriminar entre explicaciones.
El objetivo no es sumar opiniones, sino aumentar la probabilidad de detectar una hipótesis débil antes de convertirla en decisión. Human-Driven Problem Solving: personas al mando del razonamiento y la decisión; método para disciplinar la mirada; tecnología, datos e IA cuando amplían la capacidad de observar, contrastar o ejecutar.
Cuando una hipótesis exige una capacidad que no tenemos dentro, incorporamos a quien la tenga. El perímetro del equipo se adapta al problema, no al revés.


No hace falta llegar con el problema bien formulado. Basta con explicar qué ocurre, desde cuándo y qué se ha intentado. Si existe una forma clara de aportar valor, se planteará. Si no, también se dirá.